16 ago. 2013

Peso y altura del agaporni

Si bien la altura de un agaporni adulto variará según la especie, éstos podrán alcanzar unas medidas que van desde los 13 centímetros en los Lilianae hasta los 17 en los Roseicolli.
La forma adecuada de medirlos es desde la cabeza hasta la parte final de la cola.

"¿Cuánto mediré?"

En cuanto al peso, las variaciones entre especies son mayores que con la altura. Así, por ejemplo, el peso de los Personata y los Fischer adultos oscila entre 40 y 50 gramos, los Roseicolli de 50 a 60 o los Pullarius de 38 a 42 gramos.
Debemos tener en cuenta que hay varios factores que pueden alterar estos valores, desde la alimentación a enfermedades o, simplemente, la genética del propio animal.
Por tanto, una variación de unos pocos gramos en cualquiera de los dos extremos no es indicio de delgadez u obesidad.
Es recomendable pesar al agaporni a diario cuando es pollito y está siendo empapillado y al adulto de vez en cuando, nosotros lo hacemos semanalmente.

8 ago. 2013

¿Cómo y cuánto duermen?

Los agapornis suelen pegarse alguna que otra siesta durante el día pero al caer la noche necesitan de unas horas de descanso como es natural.
Si les acostumbramos a una rutina en este aspecto, sabrán que ha llegado la hora de dormir y para ello lo mejor es "acostarles" a la misma hora cada día y en un ambiente sin ruidos y si puede ser sin luz.
En la habitación donde tengamos la jaula deberemos evitar ponernos a hablar, ver la tele... o será imposible que puedan descansar a gusto, se alborotarán y empezarán a piar.

Lo ideal es que duerman de 8 a 12 horas diarias, podemos meterles en la jaula sobre las 8 de la tarde y ellos mismos decidirán al día siguiente cuándo despertar.
Normalmente en cuanto amanece empiezan a piar, si queremos que no sean ellos los que nos despierten con sus cantos, colocaremos una manta, sábana, tela... tapando la jaula, así dormirán alguna hora más.

La "cama" de cada agaporni depende de ellos, unos eligen una percha, otros un juguete, algunos optan por tumbarse en el suelo de la jaula... hasta el propio comedero pueden convertirlo en su sitio de relax.

Durmiendo en una rama
Descansando sobre el columpio






















A veces inclinan la cabeza hacia atrás o duermen apoyados de una sola pata.

Soñando juntos

Existen unas camas-nidos que podemos ponerlas en la jaula, pero debemos saber que si tenemos una hembra corremos el riesgo de incitarla a la puesta de huevos.
Además, el material de dichas camas no debe estar deshilachado para que no se enreden las patas con los hilos ya que podrían acabar, en el peor de los casos, con amputaciones.

Cama-nido

Otra curiosa forma que tienen de dormir es agarrados a los barrotes de la jaula tal como se aprecia en las siguientes imágenes donde aparece nuestra pequeñaja.

¿Postura cómoda?
Dulces sueños Jill

En ocasiones y sobre todo a la hora de la siesta, no de noche, les oirás parlotear.
En el caso de nuestras agapornis suelen hacer diversos sonidos, imitar palabras que han aprendido y contestarse la una a la otra piando.
Cuando Jill echa la siesta lo suele hacer metida en su cama, en cambio de noche prefiere dormir sobre una percha.


Recuerda respetar siempre el descanso de tu pájaro y debes saber que si se pasa el día durmiendo seguramente sea por enfermedad, en ese caso tendrás que consultarlo con tu veterinario de exóticos cuanto antes.