15 mar. 2014

Socialización

Que se conozcan poco a poco
Si tienes un agaporni y vas a adquirir otro debes saber que las presentaciones deben hacerse poco a poco o de lo contrario podemos provocar peleas o acabar con dos agapornis que nunca llegarán a ser amigos.

No olvides que un nuevo ave que llega a casa debe pasar una cuarentena, tenerlo aislado para asegurarnos que no tiene ninguna enfermedad infecciosa. Una vez pasado ese periodo podemos empezar con la socialización.

Lo primero que debemos saber es que jamás meteremos dos agapornis que no se conozcan en la misma jaula, el "dueño" de la jaula ante la presencia de un nuevo pájaro estará territorial y seguramente se volverá agresivo y su futuro compañero podría acabar herido de gravedad.
Lo que haremos será meter a cada uno en una jaula distinta y ponerlos cerca para que se vean y oigan pero no puedan tener contacto físico.
Observaremos el comportamiento de ambos, si no hay estrés los dejaremos así un par de días, sin sacarlos a ambos a la vez. En caso de estrés una de las jaulas la dejaremos en otra habitación para que no puedan verse.

Si no hemos notado nada raro en ninguno de los dos, pasaremos a la presentación con contacto directo. Los soltaremos en una habitación donde no estén las jaulas, siempre bajo nuestra supervisión, y les distrairemos ofreciéndoles comida por ejemplo, siempre tratando a ambos por igual para que no cojan celos. Esperaremos a ver como reaccionan y si hay peleas o agresividad los separaremos y tendrán que volver a estar cada uno en su jaula.
Repetiremos está operación cada día, tenerlos juntos fuera y con nosotros mirando y si la cosa marcha bien empezaremos a ver como se buscan, como acaban interactuando el uno con el otro o incluso que se acicalen entre ellos. Será momento de pasarlos a la misma jaula.

La jaula donde vayan a estar los dos deberá ser lo suficientemente grande como para que puedan estar alejado uno de otro en caso de que no terminen de llevarse muy bien. Los primeros días que estén dentro juntos deberemos estar muy atentos si no queremos llevarnos un disgusto.
No tenemos que confiarnos y es imprescindible que tomemos medidas si volvemos a notar algún tipo de provocación por parte de alguno.
Además en época de celo las peleas pueden estar presentes en la jaula, sobre todo si no se sienten correspondidos.

Con paciencia y supervisión podemos conseguir que sean amigos, sobre todo no intentes forzar las cosas, no le dediques más tiempo a uno que a otro para evitar celos y vigila los miedos y los ataques de los agapornis y reacciona en consecuencia.
Si finalmente pasa el tiempo y nuestros pequeños no hacen más que atacarse deberemos optar por tenerlos para siempre en jaulas separadas, eso significará además disponer del doble de tiempo para dedicarnos a ellos, ten esto presente antes de adquirir una nueva ave y que luego no sea una excusa para deshacerte de alguno.

Es muy beneficioso que un agaporni tenga la compañía de otro de su misma especie, y no temas, que si tu chiquitín tenía una relación estrecha contigo antes de la llegada del nuevo, la seguirá teniendo después aunque congenie con su compi.

Por otro lado vigila qué especie de ave juntas con tu agaporni, hay que tener cuidado ya que podría suponer un peligro para los dos. Siempre la mejor compañía de un agaporni será otro agaporni.

8 mar. 2014

Enfermedad de pico y plumas

Agaporni infectado por el virus del PBFD
La enfermedad de pico y plumas (PBFD) es de las más temidas en agapornis, es extremadamente contagiosa y no tiene cura, la mayoría de aves que enferman terminan muriendo.
La causa un virus que afecta únicamente a psitácidas, el modo de contagio suele ser a través de las cacas, del polvo de las plumas, de las secreciones del buche o directamente de madre a cría a través del huevo. Pájaros que no muestren señales de dicha enfermedad pueden estar infectando sin que lo sepamos y las aves contagiadas podrían llegar a mostrar síntomas hasta pasadas unas 3 ó 4 semanas.

Los síntomas del PBFD dependen de la edad del animal y de la variedad del virus que le esté afectando y suelen ser principalmente un mal crecimiento del pico y las plumas, cambio de color en las plumas, falta de plumaje alrededor de los ojos, picaje, embolamiento, vómitos y diarrea.

Ante cualquiera de estos síntomas deberemos actuar con rapidez y acudir a nuestro veterinario de exóticos y si se sospecha de esta enfermedad deberán hacerle un análisis de sangre (PCR), hay que tener en cuenta que el pájaro puede dar positivo sin que muestre síntomas, ahí es cuando deberemos extremar la higiene y vigilar un posible contagio en caso de tener más aves.

Como dije al inicio de la entrada no existe un tratamiento para la enfermedad de pico y plumas, lo que suele recomendarse es la eutanasia debido al peligro que supone para el resto de pájaros. En el caso de no vernos capaces de llevar a cabo la eutanasia deberemos ser muy conscientes de las consecuencias, que son, el contagio casi con seguridad a otras aves que tengamos y una degradación del agaporni enfermo al que poco podremos hacerle más que irle reforzando las defensas y la alimentación (en caso de necrosis del pico).
Finalmente no seamos egoistas y no permitamos un sufrimiento extremo al animal, la eutanasia volverá a ser el único paso que nos quede.

Prevenir y prevenir, es lo máximo que se puede hacer frente a esta enfermedad, ante la llegada de un nuevo ave siempre hay que tenerlo en cuarentena y realizar PCR después. Sólo si se descarta dicha dolencia podremos juntarlos.
En el caso de contagio, re-testear al resto de aves pasado un mes del primer análisis aunque éstas no muestren síntomas, así nos aseguraremos de que el virus ya no está presente y por supuesto una correctísima higiene de las instalacciones (pajareras, jaulas, accesorios...) aunque los desinfectantes usuales son poco efectivos.